La Municipalidad y la Corporación Municipal de Panguipulli han formalizado una decisión drástica ante la profunda crisis financiera que afecta a la salud primaria local. A través del Oficio N°426/2026, remitido a la Ministra de Salud, Dra. May Chomalí Garib, el alcalde Rodrigo Valdivia informó que la administración comunal se ve obligada a solicitar que el Servicio de Salud de Valdivia y el Ministerio de Salud asuman la responsabilidad operativa de ocho de las nueve ambulancias que actualmente prestan servicios en el territorio.
Esta determinación se fundamenta en un escenario de ilegalidad administrativa y una carga económica que ha superado la capacidad del presupuesto municipal. Según los antecedentes técnicos que enfatiza la Municipalidad, las corporaciones municipales no poseen las facultades legales para administrar y mantener flotas de ambulancias, una función que corresponde por normativa al nivel secundario de salud o directamente al Servicio de Salud. Actualmente, solo la unidad asociada al Servicio de Atención de Urgencia de Alta Resolución (SAR) cumple con el marco legal para ser gestionada por la Corporación.
El impacto financiero es crítico. El mantenimiento de esta flota ha generado un gasto acumulado superior a los 730 millones de pesos, desglosados principalmente en más de 540 millones para recursos humanos de choferes, 101 millones en combustible y el resto en repuestos, talleres y mantenimiento general en las zonas de Panguipulli, Coñaripe y Choshuenco. Esta situación ha restado recursos vitales para la atención primaria de salud, obligando a la comuna a asumir un rol operativo que no le compete sin contar con el financiamiento adecuado.
El complejo panorama se agrava con el déficit estructural de la Municipalidad de Panguipulli, que supera los 1.200 millones de pesos. Este monto incluye 320 millones del Fondo Común Municipal, 330 millones destinados al pago de indemnizaciones de funcionarios de educación por el traspaso al SLEP y más de 600 millones de pesos adicionales por la disposición de residuos sólidos en el Vertedero Morrompulli. Esta insolvencia ha forzado a la ejecución de ajustes severos, como la disminución de equipos técnicos, el congelamiento de contrataciones y la priorización estricta en la adquisición de medicamentos.
Pese a que esta situación de emergencia fue advertida a las autoridades de salud durante el año 2025 sin obtener respuesta, la actual administración comunicó que, dada la gravedad del déficit financiero, solo es posible mantener el servicio por un plazo de 60 días a contar de esta fecha. La sostenibilidad de las prestaciones de emergencia en una comuna con una geografía tan extensa y dispersa como Panguipulli se encuentra hoy en un punto de quiebre.
Desde la Corporación Municipal se ha solicitado con urgencia una reunión técnica y de coordinación con la Ministra de Salud y el Subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, con el objetivo de encontrar una solución que garantice la continuidad del servicio de traslados. El llamado a la comunidad es a comprender que esta medida busca, precisamente, resguardar la calidad de la salud primaria y asegurar que el Estado asuma la responsabilidad que le corresponde para no comprometer el bienestar de los vecinos y vecinas de Panguipulli.



