El Juzgado de Garantía de Valdivia condenó a Oriana Paola Segovia Casas a la pena de 41 días de presidio efectivo y accesoria legal de suspensión de cargo u oficio público mientras dure la condena, en calidad de autora del delito consumado de amenazas a fiscal del Ministerio Público en el ejercicio de sus funciones. Ilícito cometido en octubre del año pasado, en la comuna.
En procedimiento abreviado (causa rol 7.215-2025), el magistrado Fabián Duffau García condenó, además, a Segovia Casas y a su hijo, Víctor Daniel Ortega Segovia, a sendas penas de cumplimiento efectivo de 3 años y un día de reclusión, inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos y la inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos mientras duren las condenas, como autores del delito consumado de tenencia ilegal de armas de fuego prohibidas.
Asimismo, madre e hijo deberán cumplir cada uno tres penas de 541 días de presidio, accesoria de suspensión de cargo u oficio público mientras duren las condenas, como autores de los delitos de tenencia ilegal de partes o piezas de armas de fuego; tenencia de arma adaptable o transformable para el disparo; y tenencia de explosivos y otros artefactos de similar naturaleza de uso industrial, minero u otro uso legítimo que requiera autorización, sus partes dispositivos y piezas incluyendo detonadores y otros elementos semejantes, respectivamente.
Finalmente, Segovia Casas y Ortega Segovia deberán purgar dos penas de 61 días de presidio cada uno, y accesoria de suspensión de cargo u oficio público mientras duren las condenas, por tenencia ilegal de municiones y sustancias químicas para la fabricación de explosivos.
Una vez que el fallo quede ejecutoriado, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas de los sentenciados para determinar sus respectivas huellas genéticas e inclusión en el registro nacional de ADN de condenados.
El tribunal dio por acreditado, más allá de toda duda razonable, que aproximadamente a las 18:15 horas del 8 de octubre de 2025, en el contexto de una manifestación por la desaparición de la comunera Julia Chuñil, la condenada Segovia Casas instaló en la vía pública afiches con la fotografía y nombre del fiscal adjunto del Ministerio Público Jaime Caifil Cárdenas, con la leyenda: “Se busca vivo o muerto” y, en la parte inferior: “Cómplice y encubridor del asesino de tierras ancestrales Juan Carlos Morstad Anuer. Papá Julia Chuñil, Catricura y Cholito presentes. La MAPU tomará venganza”.
El segundo hecho acreditado se registró el jueves 30 de octubre de 2025, en el marco del cumplimiento de la orden de entrada y registro a un domicilio ubicado en sector costero Los Molinos Alto de la ciudad de Valdivia, procedimiento que permitió a los efectivos de la Policía de Investigaciones sorprender a Oriana Paola Segovia Casas y a su hijo, Víctor Daniel Ortega Segovia, en posesión de dos armas de fuego de fabricación artesanal, un revólver y una pistola a fogueo, cuatro cartuchos de escopeta, municiones de diversos calibres, cordones (mechas) unidos a tubos metálicos, pólvora, tres cargadores de pistolas, una granada de mano de humo de origen industrial, entre otros materiales prohibidos por la ley de control de armas y explosivos.


